Primera parte
Muchos creen tener su lugar asegurado en la tierra y otros su pedacito de cielo ganado por años y años de juiciosa contribución a su iglesia de confianza. Sin embargo, es evidente que las múltiples fuerzas del universo conspiran para acabar con nuestro entorno. Pero ¿por qué el universo querrá deshacerse de nosotros con lo buenos y chéveres que somos? Eso no interesa de momento, sólo necesitamos conocer las amenazas para saber qué posibilidades tenemos de sobrevivir y continuar con nuestro alegre peregrinar en el universo, conquistando y devastando planetas al mejor estilo humano.
Otro punto importante es decidir de toda esa masa humana quiénes sobrevivirán pues sabemos que hacer naves espaciales para todos es imposible. Afortunadamente yo ya tengo un cupo asegurado en el infierno, así que no necesito la salvación, pero para todos aquellos que aprecian su existencia, los líderes del mundo ya están planeando un reality que escogerá a los más aptos para repoblar el universo cuando este planeta no nos soporte más.
Como sabemos que la gente de QP merece salvarse de la destrucción, hemos recopilado la información de primera mano sobre las amenazas más reales e importantes que ya están a la vuelta de la esquina:
Los ángeles del Apocalipsis
Esta amenaza es de las menos serías a las que nos enfrentamos, dado el carácter dócil y amanerado de los ángeles, si es que los dibujos de los catecismos de religión no me han engañado y los ángeles no resultan ser un ejército de ñeros armados hasta los dientes. Creo que no: esos libros no podrían decir mentiras tan grandes durante tanto tiempo sin que los inteligentes seres humanos se dieran cuenta.
Además, en el capítulo 2 del libro de ángeles que escribió Jotamario podemos encontrar las claves para identificar a los ángeles del Apocalipsis y hacerles batalla antes que puedan cumplir con su tarea destructiva. Si la vestimenta celestial no ha cambiado aún, y espero que no, los ángeles usarán sandalias, arpas, liras Plateñas nacidas a la orilla del río, túnicas de lino, flechas que enamoran, cabellos largos, rubios y crespos, espadas de fuego y todas las demás prendas que el Gran Jotamario muy amablemente nos ha contado. La batalla es sencilla: dispare sus armas automáticas al cuello de los ángeles en donde sus túnicas no los protegen, písele los pies, está demostrado que las sandalias no ofrecen protección suficiente a los dedos. Cuídese de las flechas o cierre los ojos cuando sea alcanzado por alguna de ellas pues quedará enamorado de la primera persona que vea, sin importar edad, género o condición social. Muchos se reirán de mi y dirán “pero si los ángeles son seres etéreos, ¿cómo pretende eliminarlos con tácticas convencionales de guerra?”. Esperen y verán.
Las estrellas caen del cielo
Esta expresión atemorizante nace en épocas muy remotas, cuando los artistas que alcanzaban altos niveles de fama y fortuna estrepitosamente caían en desgracia por culpa de su comportamiento desordenado. Desde ese entonces siempre se menciona para que la gente tema las jugarretas de la suerte y cuide sus inversiones. En algún libro pseudocientífico leí que quizá alguien presenciando la caída de un asteroide creyó que era señal inequívoca de la caída de las estrellas pero, como siempre, rechazamos los postulados que no tengan asidero en la ciencia comprobable de las secciones de farándula.
Ahora que en todos los colegios distritales enseñan principios de astronomía, no hay excusa para que alguien ignore la naturaleza de los asteroides, las sutiles diferencias entre un meteoro y un meteorito, el cinturón de asteroides que separa a México de Estados Unidos y las fases de la luna para saber cuando cortarse el cabello.
No se deje engañar, las estrellas no se caen del cielo, gracias al mismo principio que provoca la caída del cabello en las mujeres bobas del comercial de Shampoo. Todos los cerebros retrasados detrás de La liga de mujeres contra la ley de la gravedad deberían ser golpeados durante décadas para que los demás publicistas escarmienten y lo piensen dos veces antes de esparcir su absurdidad por el mundo.
Con la tecnología de hoy en día los asteroides dejaron de ser una amenaza para convertirse en tema de películas taquilleras. Los cohetes servirán para instalar cargas nucleares que destruirán o desviarán a tiempo al pedazo de roca espacial. Usted no se preocupe, ríase del asteroide y de los tipos de malas que recibieron los fragmentos; nuestros amigos gringos sabrán qué hacer para proteger al mundo de cualquier amenaza, como lo han hecho siempre y como harán por los siglos de los siglos.
El sol estallará en nuestra cara
El sol, astro rey, que nos regala estéticos bronceados sabaneros y permite que nuestra ropa se seque para no andar todos desarrapados por ahí, no es nuestro amigo. Tampoco es nuestro enemigo ni nos odia porque nos robamos su energía en las largas y frívolas jornadas de playa sin darle nada a cambio. De hecho, el sol ignora que existimos. Así que si el sol se estalla uno de estos días, no lo hace para desquitarse, sino porque su combustible nuclear se agota y llega a su fin. La razón: el sol es una estrella y no un bebé disfrazado como lo muestran en los Teletubies y todas las estrellas tienen un ciclo de existencia. Para cuando el sol llegué a las etapas finales de ese ciclo, la vida en la tierra será insostenible y todos los humanos pobres que no puedan escapar del sistema solar serán un ingrediente más del gigantesco pero poco apetitoso y ardiente caldo terrestre.

Tranquilos, podemos vivir millones de vidas y morir de millones de formas diferentes antes de que el sol se estalle en nuestra cara. Lástima que los predicadores del Apocalipsis no sepan nada de nada, porque podrían hacer más entretenida su historia si tuvieran en cuenta los fenómenos astronómicos. Sigan disfrutando de esas bellas caminatas de discusión con su pareja, las peleas a puño a la salida de los colegios y todas las demás entretenciones humanas mientras nuestro sol continúa en su secuencia principal. Después de eso no olviden salir a la calle con mucho bloqueador solar. Al parecer no hay forma de sobrevivir a esta catástrofe, así que empiece de una vez a diseñar su propia nave espacial para que sus descendientes cyberpunk de cerebros expandidos puedan usarla para escapar a tiempo de la hecatombe. Esperen más detalles e instrucciones dentro de 4 mil millones de años.
Los cambios climáticos del mundo.
Como bien nos enseñó la película la Era de Hielo I y en menor medida la Era de Hielo II, las eras glaciales son especialmente complicadas para los seres humanos, los únicos animales que no saben hablar y que son blanco de vengativos tigres dientes de sable. Y esa buena película también nos enseñó que la mejor manera de sobrevivir a los cambios climáticos es la emigración.
Como ya no hay Mamuts ni tigres dientes de sable, es mejor que emigre en compañía de seres de su misma especie. Mientras tanto, dejen de contaminar la tierra sucios capitalistas, gracias.
Los últimos y verdaderos signos inequívocos del final de los tiempos
*Cuando el presidente de Estados Unidos sea un travesti belicoso. Sólo falta que Bush se vista de mujer para cumplir con la profecía. En los altos círculos de la política norteamericana dicen que Bush nunca se vestiría de mujer porque quedaría muy fea (risas).
*Cuando el hip hop trate temas rurales: ordeñar, cultivar, etc. Ya tengo listos algunos versos para cuando eso suceda. Capataz catatónico/ Mi burro está famélico.
*Cuando alguien se gane el Mercedes Benz que rifan los bomberos voluntarios. Hasta de pronto le entregan un Transmilenio desvalijado.
*Cuando regrese la Peste Negra (no tiene nada que ver con Francisco Maturana ni con Edgar Perea, pero en todo caso manténgalos alejados lo más que pueda de su vida y de las personas que quiere).
*Cuando el Papa sea árabe y terrorista.
Este es un pequeño abrebocas de las amenazas que se ciernen sobre nosotros y nuestra floreciente civilización progresista, llena de amor para todas las criaturas del universo. Rechace imitaciones y páginas en donde le dicen que se suicide para viajar a otros planetas y espere con paciencia las siguientes partes de esta guía de supervivencia para orgullo y salvación de la entera raza humana.

La Biblia esto, la Biblia lo otro…

