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January 27th, 2006

OGLE-2005-BLG-390Lb: en el corazon de tu universo

OGLE-2005-BLG-390LbBienvenido al sitio de la oficina de turismo de OGLE-2005-BLG-390Lb!

Estamos felices de saber que tienes por lo menos intencion de pasar una deliciosa estadia en nuestro planeta. Estadìa que te llevarà a conocer el verdadero secreto de OGLE-2005-BLG-390Lb, aquello que ninguna persona olvida, ya sea que haya llegado a OGLE-2005-BLG-390Lb en plan de negocios, familiar, de luna de miel, o sìmplemente para tomar un descanso de todas las actividades agitadas del diario vivir.

En el punto mas lindo del sistema solar se encuentran las playas màs acogedoras del universo conocido. Cancùn y Tahitì (Tierra) son pozos sèpticos en los que el sistema de decantaciòn es escasamente efectivo y han acumulado cieno en modo incontrolable, si los comparamos con las playas màs hermosas de OGLE-2005-BLG-390Lb. Ven a conocerlas! Que esperas!?

Haz largas caminatas por las orillas de nuestros lagos de mercurio (nota legal: lagos no caminables por individuos humanos) mientras observas el atardecer (nota legal: los humanos no pueden ver directamente ningun objeto iluminado por el sol “RR” y deben cubrir su piel en “papel aluminio” cuando salgan a pasear entre las 45:00h y las 56:00h).

Sal a conocer las ruinas arqueològicas que dejaron las ahora pintorescas “Brutales Guerras de las Visceras” del siglo MMDCCCCLXXXXVIIII mientras degustas las especialidades locales. Y si eres single, podràs disfrutar de nuestra maravillosa vida nocturna. No olvides que aunque no seas portador de enfermedades, debes usar los delantales de asbesto que te protegeràn de situaciones indeseables que de cualquier modo son muy raras en OGLE-2005-BLG-390Lb ya que nuestras prostitutas tienen el orgullo de ser las mas limpias de este brazo de la via làctea.

Comer paràsitos nunca antes fue tan tan divertido, con nuestras cocinas en el cuarto. Asì hayas planeado el viaje para cocinar a tus vàstagos tù mismo, o quieres que sean horneados por un chef de profesiòn, en nuestros hoteles encontraràs la soluciòn gourmet que màs se acomoda a tu paladar.

playaTambièn los habitantes de la tierra se divierten! Con conexiones a internet que te mantendràn entretenido todo el dìa en tu cuarto. O si eres del tipo aventurero, puedes arriesgarte a salir a la calle y conseguir individuos màs dèbiles que tù a quien golpear, como mujeres y menores de edad, que abundan màs que en la tierra por lo menos en un factor 4! Con nosotros la diversiòn nunca termina, incluso para los exòticos gustos de los habitantes de ese peculiar planeta. Si tu vives allì, no olvides dejar tus armas en casa, ya que gracias a la composiciòn atmosfèrica de OGLE-2005-BLG-390Lb, acà es imposible que a alguien le dè hipo. Por lo tanto no hay necesidad de dispararle.

Una razòn màs para visitar èste saludable paraìso terrenal de paisajes perfectos y mujeres sumisivas.

Deshazte de los viejos prejuicios! En OGLE-2005-BLG-390Lb no existen las religiones, excepto una que adora los atunes. (La oficina de inmigraciòn invita a no traer mariscos o peces a OGLE-2005-BLG-390Lb, puesto que la llegada de alguno de ellos podrìa desencadenar, literalmente, el apocalipsis).

Codigo de comportamiento:

Todos sabemos que en cada lugar hay una costumbre especial diferente. OGLE-2005-BLG-390Lb no es la excepciòn.

  • El saludo se hace dando la mano firmemente, pero sin sacudirla mucho. Cualquier intento de sacudirla mas de una vez, puede ser interpretado como un intento de violación sexual y puede acarrear acciones legales o embarazos no deseados.
  • Si eres una forma de vida basada en el carbono, y te ofrecen algo para beber, es ùtil introducir disimuladamente una oliva en la copa, asì, si la oliva no se a) derrite o b) toma vida, sale de la copa y empieza a devorar adolescentes vìrgenes, estàs seguro de que es algo que es seguro beber.
  • Los comentarios acerca de la estupidez de los habitantes de la tierra, es conveniente ignorarlos, puesto que son màs o menos generalizados.
Aerosol
El folclor local incluye pinturas en aerosol

Pensando en quedarte? Aunque OGLE-2005-BLG-390Lb no ofrece fàciles servicios de inmigraciòn y naturalizaciòn, podemos decirte que si lo logras, ya sea casàndote con uno de nuestros maravillosos ejemplares equinos o con algùn vegetal, serà una gran decisiòn de vida. Ninguno de nosotros los orgullosos y serviciales habitantes de OGLE-2005-BLG-390Lb nos hemos arrepentido.







January 25th, 2006

Cronica de viaje

Enviado especial Que Paila
Tocando las frías barbas blancas del creador

Días Antes

Sabíamos que viajábamos para clima frío, pero nosotros habitantes de la nevera capitalina, creímos que las precauciones contra el frío sobraban. Hicimos una más o menos planificada compra antes del viaje. Primero, adquirimos el aislante: un metro con ochenta de largo por cincuenta centímetros de ancho de Yumbolón, una espuma de poliuretano de alta densidad, especial para evitar que el frío del suelo en que se duerme se cuele por los huesos de la espalda. Compramos Sleepings como para dormir en Melgar, unos guantes de lana, comida para medio batallón y con eso sentimos que era suficiente. Sólo faltaba comprar los pasajes de bus. Iba con unos amigos y llevaba mi escolta personal: éramos nueve en total

Cuando fuimos al terminal a comprar los pasajes nos dimos cuenta de la realidad. Un concienzudo plan gubernamental apoyado por el gremio de los transportadores logra acercar a los colombianos en el lugar de reunión favorito de todos: las filas del Terminal. Además, según una antigua leyenda, los caciques sólo podían venderle tiquetes de bus a los Muiscas un día antes del viaje, o de lo contrario, Chía, Bachue y todos sus otros dioses hacían voltear el bus en algún barranco. Es por eso que hoy en día las agencias de buses del terminal sólo venden tiquetes un día antes del viaje, para evitar la ira de los dioses, y no por incompetencia o falta de organización, como muchos erradamente creen. Todas las incomodidades que debemos soportar tienen un asidero firme en las intenciones más puras de quienes organizan el mundo para que nosotros lo disfrutemos. Esa es la realidad.


Así se ve el mundo desde arriba

Después de todo eso, ya teníamos El Tiquete, un pedazo de papel escrito a mano con los números de las sillas que siempre alguien no respetará, y con el respaldo invadido de letra minúscula en donde la empresa de transporte con toda responsabilidad se libera de toda responsabilidad. Pero no importaba, ya teníamos asegurado el puesto en un bus Pullman Climatizado en la ruta Chulavita Bogotá – El Cocuy. La misma ruta que años antes recorrieron las ideas de matanza de nuestros gobernantes conservadores. Menos mal nosotros íbamos con otras intenciones.

El arribo.

Después de un viaje de unas ocho horas llegamos a un bonito pueblo un poco más frío que Bogotá (El Cocuy), en donde degustamos un delicioso y nutritivo caldo de perro en la plaza del pueblo. Y fue reconfortante, pues está comprobado que el caldo de perro reduce considerablemente las posibilidades de morir de hipotermia y de sufrir edema pulmonar en la alta montaña. Mientras digeríamos el caldo y nuestra alma se hacía cargo del Karma del perro muerto, buscamos entre todas las casas pintadas del mismo color, el sitio en donde íbamos a dormir esa noche: el salón de clases de un colegio.


Este es el pueblo desde arriba en aquel alto

En nuestro recorrido por el pueblo notamos que algunos de los lugareños nos miraban con ojos ávidos hablando entre ellos en un dialecto que no entendíamos en absoluto, pero que con toda seguridad se refería a nosotros.

He aquí una trascripción fonética de su conversación, que los lingüistas de QP no han atinado a interpretar

-luk, jiar dei com de tourists. Shiurly dei bring lots of mony.
-yes, lets sokem aut
-Shiure, bat minguail, lets teik a bir, its so fokin cold jiar.

No lo entendimos, sin embargo, es evidente que en todo sitio siempre hay gente que se alimenta del turista, es una industria de la que muchos viven aquí y en todo el mundo. Pero es un mal necesario, porque todos los turistas siempre hemos necesitado de transporte, guía, comida y detalles folclóricos de última hora para llevarle a los amigos y familiares Y haciendo uso de las buenas artes de la negociación San Victoreña y San Andresitana en la que somos duchos, al final del día ya teníamos transporte hasta el punto último donde puede entrar un carro y un guía para que nos dijera por donde caminar, todo por 180 menospreciadas lucas. Y estuvimos de buenas, 20 por persona, es casi una ganga si pensamos que Enero es plena temporada alta.

El ascenso y las barbas blancas.


Campero Nissan cuyos constructores creerán destruido

A las cuatro y media de la mañana del día siguiente el carro que contratamos, un campero Nissan muy antiguo, estaba ya listo para partir. Nos apretamos como pudimos en las sillas de atrás y después de dos horas subiendo por una oscura trocha llegamos a la fortaleza de los Herrera, el punto hasta donde pueden llegar los carros, un sitio en donde se puede tomar café y alquilar caballos. De ahí para arriba se puede alquilar un caballito para descargarle todo el peso o tomar un respiro profundo antes de empezar a subir caminado con las maletas llenas de comida. Nosotros no quisimos alquilar caballo, así que haciendo valer nuestro entrenamiento de dos años en la marina nos cargamos la pesada maleta en la espalda y arrancamos sin protestar, con la punta de la nariz a punto de congelarse.

El paisaje es en realidad excelente, una imagen de postal en todas las direcciones. Caminamos hasta un valle de frailejones y allí montamos el campamento y media hora después arrancamos hacia las nieves perpetuas, en donde perpetuas significa destinadas a desaparecer. El camino de ascenso es bastante duro, como para que lo suba un destacado deportista experto en triatlón, no sólo por lo empinado y agreste que es, sino porque, al igual que dicen los comentaristas de fútbol: Es muy difícil jugar contra la altura, compañero-compañero. Pero se hizo lo que se pudo. La próxima vez empezamos a entrenar un año antes.

Ya en medio de la nieve con toda esa gente a nuestro alrededor jugando al invierno, me llegó la sensación de que todos nosotros estorbábamos allí. Los nevados son reservorios de agua que no necesitan de la presencia humana, al contrario, nuestras pisadas aceleran la descongelación del hielo y su desaparición


El nevado, con toda su nieve…

Después bajó una densa hube que cubrió todo con su helada blancura y sentí el frío más tremendo que he sentido en mi vida, así que no tuvimos más remedio que bajar. Eso fue fácil, bajar es más fácil que subir. Al final del día sólo tenía ganas de dormir, si es que el frío me dejaba.

Las Lagunas.

Esa noche cayó una ligera llovizna que empapó la carpa por todas partes, nada distinto a lo que nos habían dicho en el entrenamiento: el agua moja. Lo que nunca nos dijeron fue que en esas alturas el agua se enfría hasta que casi se congela, haciendo que la noche fuera larga, muy larga, acompasada por el sonido arrullador del agua de un río que golpea las piedras: suena como un motor de avión. Después que despertamos tomamos café caliente, chocolate caliente y habríamos tomado gasolina si ello nos hubiera ayudado a pasar el frió. Pero no hubo necesidad, el sol nos devolvió lo que la noche nos había quitado: el calor del cuerpo.

Levantamos el campamento y dejamos todo a guardar en una cabaña para pasear por las Lagunas sin ningún peso en la espalda. Y otra vez el paisaje era sobrecogedor ¿Qué hacían 4 lagunas de más o menos gran capacidad en menos de un kilómetro, una después de otra? Son grandes reservorios naturales de agua, además de tener nombres que hacen referencia a las malas actitudes de las mujeres. Las cuatro lagunas en su orden se llaman: La Pintada, La Cuadrada, La Parada y La Atravesada. Gracias a los sabios hombres que dieron nombre a esas lagunas sagradas de agua pura, fría y deliciosa.


El primer sitio de campamento que dejamos atrás

La noche de ese día la pasamos al lado de un río mucho más calmado. Este sonaba como en los casetes de relajación que vendía Roberto Tovar Gaitán en Paz Verde, con uno que otro grillito en el fondo, relajante en definitiva. No sé con certeza si el frío de congelador que sentí en la madrugada estaba incluido en el paquete de relajación o me lo iban a cobrar por separado, sólo supe que todas nuestras carpas y unas capas para la lluvia que pusimos encima de las maletas amanecieron cubiertas por el hielo: una escarcha muy parecida a la que sale en las neveras, como si los actores de También Caerás hubieran raspado toda la escarcha de sus neveras y la hubieran regado en nuestras carpas y en los frailejones para jugarnos una broma muy ingeniosa. Pero no podía ser cierto, el presupuesto de También Caerás no es tan alto, sólo medio alcanza para pagarle a Moisés Angulo. Lo que sucedió fue que el rocío de la madrugada se congeló gracias a las bajas temperaturas. Si no hubiera sido por el frío de congelador que sentí, diría que fue todo un espectáculo, porque cuando salió el sol hizo brillar todas las pequeñas partículas de hielo que lo cubrían todo, llenando el paisaje con infinitos arco iris encerrados dentro de los diamantes efímeros del rocío congelado. Como para proponerle matrimonio a la novia de toda la vida, aquel paisaje podría llevar a alguien sensible a cometer cualquier locura.

Ese día, como a las o­nce de la mañana, nos devolvimos para el pueblo y revaloramos nuestro concepto de frío: Bogotá, después del páramo, es pura tierra caliente.

Mis amigos los frailejones

Los frailejones son unas maticas muy interesantes y extrañas. Primero porque soportan el verriondo frío del páramo gracias a sus hojas acolchadas y peludas, y lo más raro de todo, por la forma en que crecen. Dicen que cada año crece un centímetro y parece ser cierto Todo el tiempo la parte verde del frailejón no es más que un arbusto pequeño que cuando muere se convierte en la base para el siguiente arbusto que crece sobre las hojas muertas. Con el paso de muchos años esas hojas se convierten en el tronco del frailejón, un tronco que guarda la evidencia de todas las hojas que ha tenido durante toda su vida


Una octingentenaria familia de frailejones

Para mayor claridad hice este dibujo que en pocos pasos explica cómo crecen los frailejones, para que lo comenten con toda seguridad en sus reuniones sociales o en la próxima parada mundial de los amigos del frailejón. Desde ya cuéntenme dentro de los asistentes, a sus reuniones sociales por supuesto.

Si Mahoma no va a la montaña, la montaña se llama Mahoma

El día siguiente a nuestro regreso al pueblo fuimos al río. Yo metí mis piernas desnudas dentro del agua y sentí que moría. Y no porque me haya mordido alguna bestia de agua dulce, no, sólo porque todos los duchazos conscientes de mi vida los he hecho con agua caliente: soy friolento por pura costumbre, no resisto el agua fría. Me perdí la gracia del paseo, no pude meterme al río. Me quedé bronceándome bajo el cálido sol cocuyano mientras los demás se divertían sin mí gracias a su inmunidad al frío de las aguas. ¿Se dan cuenta que la diferencia entre frío y río es de una sola letra?


El río, placer de pocos valientes

El resto del día lo pasamos divirtiéndonos, conquistando a las muchachas del lugar, un amigo mío se entretuvo haciéndole ojitos a la diosa de los pasteles, mientras yo me comía uno tras otro los pasteles de papa hasta perder la cuenta. Y es que eran buenos en verdad y nutritivos, allá no creo que usen el mismo aceite durante meses hasta que se evapora o se convierte en una costra de carbón, como sí hacen acá, siguiendo las ideas de la máxima ganancia con la menor inversión. El aceite quemado con el que siguen fritando empanadas es un claro ejemplo de ahorro llevado al extremo.


La sierra en todo su explendor y lejanía.

Al otro día quedamos sólo seis, los otros tres regresaron a Bogotá. Fuimos a un monte desde el que se ve toda, o casi toda, la sierra nevada. Ese monte tiene el paradójico nombre de Mahoma y desde allí se podían observar cinco pueblos boyacenses, además de las ruinas de una base militar que fue destruida por la guerrilla hace como cuatro o cinco años y una torre de comunicaciones que está operada a distancia y a la que se puede entrar y subir sin que nadie lo impida. O de pronto nos salimos antes de que nos dispararan con un rifle francotirador. Bajamos hasta una finca donde almorzamos carne, papas y arroz en grandes cantidades con un sabor delicioso. De verdad que me dieron ganas de quedarme viviendo allí para siempre, claro, si me traían un computador y tenía una biblioteca cerca.

Lo único triste del campo en esa parte del país, y creo que la cosa se está generalizando, es que ahora los campesinos no están cultivando, prefieren comprar ganado y convertir sus parcelas en terrenos de pastoreo, sembrando pasto, o mejor dicho, dejando que el pasto crezca. Lo terrible del asunto es que las pisadas del ganado vacuno son supremamente dañosas (sino pregúntenle a un torero), lo que de aquí a unos años volverá completamente infértiles esas tierras. Terrible, amanecerá y veremos. Muy terrible: amanecerá hasta que el sol se estalle en nuestra cara.

El regreso

Bueno, no quiero comentar nada acerca del regreso para que el concejo municipal no me declare como persona no grata y me impida regresar para establecerme definitivamente en el Cocuy. Sólo digo que aprovechamos la venida del bus del municipio a Bogotá y nos trajeron 5000 pesos más barato que en la empresa de buses, es decir, por $30.000. Y no digo más. No voy a decir que dos días antes del viaje nos dijeron que nos llevaban por $20.000 y después nos salieron con una excusa muy estúpida para cobrarnos los 30.000. No voy a decir que el conductor hizo una parada de más de media hora para comer en un pueblo que a las nueve de la noche calentaba como el infierno, y no digo más porque de todas maneras llegamos rápido a la ciudad.


Así es el campo, antes de que desaparezca

Excepto porque nos tomamos una foto al lado de la estación de policía y estaba prohibido, el resto de nuestro paseo estuvo enmarcado en la legalidad y las buenas costumbres (el policía que se dio cuenta intentó quitarnos el rollo, pero cuando se dio cuenta de que era una cámara digital nos dejó ir). Todo fue una experiencia agradable que siempre supe que debía contar.

Llegamos a Bogotá a las cuatro y media de la mañana, sintiendo el calor de Bogotá y con las génovas dañadas. ¿Quieren saber qué es una génova? Pregúntenle a Fetishit y él lo responderá en la próxima actualización.

Respuesta de la semana:

Señor Fetishit:
¿Por qué cuando uno va a una ciudad de mayor altitud, si uno se está acercando al sol, hace más frío? Gracias por su valiosa ayuda, viajo para un páramo y me gustaría saber la respuesta antes de viajar. De pronto es algo pasajero que pueda revertirse con algún aparato tecnológico, no mentiras, jejeje. Att: Futura Emparamada

Querida Futura Emparamada:
Los gases que forman la capa más interna de la atmósfera, esa que contiene el oxígeno que respiramos y contaminamos, es más densa a nivel del mar y disminuye su densidad con la altura. Por eso a la gente que juega fútbol en Bolivia le queda más difícil, le falta el aire a los jugadores, y la selección Colombia pierde justificadamente. Por otra parte, el sol calienta esa masa enorme de gas haciendo que entre más gruesa sea la capa, mayor sea la temperatura que alcanza. Esa es la respuesta, a mayor altura hay menos gas para calentar y por eso se siente más frío. Todo lo contrario a lo que pasa en Melgar, en donde la gran masa de gas caliente enciende los deseos de quedarse todo el día metido en una piscina. Te tengo malas noticias, no es pasajero, siempre pasa. Ojalá disfrutes del frío y me traigas muchas fotos de frailejones.

Esta es la actualización más larga que he escrito en la historia de QP, necesité casi de un mes para tenerla lista, es la primera con fotos propias, muchas fotos propias-no tomadas de alguna otra página de Internet. En fin, espero que haya valido la pena leerla tanto como valió la pena escribirla.

Disfruten del clima, en el próximo invierno nuclear las cosas serán muy diferentes. Empiecen a engordar desde ya. Hasta la próxima Glaciación.