Muy seguramente a esta hora mis padres, entre bostezos y ronquidos y con el televisor aún prendido, se irradian del ambiente novembrino cartagenero. Muy seguramente la señorita Guainía volvió a pasar sin pena ni gloria, Valle debe tener una barra diciendo “nos tumbaron” y las comitivas en el centro de convenciones al unísono gritarán “esa es, esa es!” , al paso de su protegida.

Desde octubre un deja vu de terror se nos cruza por la mente cuando sale Carrusel, Cromos y demás literatura de toilet con las fotos de Amazonas, Antioquia y Atlántico. Serán las primeras tres por orden alfabético de un rosario de fotos y publicaciones tan sólo útiles para aquellos pobres impúberes que no poseen material pornográfico de calidad en sus casas.

Entrado noviembre parte de Bogotá un avionado cargado de………. nenas.

He aquí el momento cúlmennnn. Qué llegada del papa ni que carajos ni que beso al piso; llegaron las reinas en vestidito calentano, alístense reclutas de la base naval a ver a quien le toca echarle mano a una reinita.

Señoras y señores empezó oficialmente el vigesimotercero duodecimo sesentahp Concurso Nacional de la Belleza: la belleza de mi raza concursa y concurre de una manera sin igual en nuestra amada Cartagena. Por belleza no sólo me refiero a las féminas acondicionadas que portan una banda con el nombre de un trozo de tierra donde ya no viven. Me refiero a la parafernalia de ñapa que este certamen incluye:

RCN de lleno (desde el inolvidable Jairo Alonso, pasando por Jorge Alfredo Vargas hasta degenerar en Miguel Varoni Vestido de gitano), todas las presentadoras de farándula de todos los noticieros, Jose Gabriel desde la casaquinta de algún conocido suyo, Sweet -carlitos suelto por la ciudad haciendo las delicias de grandes y chicos (falos)-, Pilar Castaño -la mujer de la moda, bella ella- la Negra Candela, -*****-, Margot Ritchie, (¿?), Arturo “Mars Atacks” Barraza, Norberto, -rebitch- Amalin de Hasbún la aguja de oro - aka canutillo y lentejuela in your face-, traquetos que le metieron algo de plata a la operación de su saporrita favorita (miss Guainía), Juan Pablo -Connie: esto no es Monaco- Montoya y uno que otro amigo del piloto que se quiere echar a la muela a la primera reina y/o modelo que de papaya. Bacanales de noche, desfiles de enguayabados a la orilla de la piscina de día. ‘Jor dicho si tuviera un volador lo echaba en este momento.

Así transcurren los días y semanas al ritmo que pueden tolerar los pies de las reinas y los hígados de los invitados. Luego las Carrozas, echarse agua puerca encima, la chica silueta, miss fotogenia, las mamás de la reinas, el desfile de fantasía; fantasía que Bazurto no oliera a orines y cabezas de pescado en descomposición. El reinado popular -único requisito tener todos los dientes completos y ningún hijo reconocido-, por ultimo elección y coronación: damos gracias por el día que ya pasó y la noche que llega.
–bendito padre garcía herreros, hombre que supo aprovechar este circo-.



Por años ganarse el premio señorita silueta era un mal augurio si se quería aspirar a la máxima corona. Para otros era una forma de decir tienes una caspa la hijueputa