Lee primero No way José parte 1: Un date demasiado expensivo!!!
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-Pero que haceh Josè!
- No me pregunteh mi hermano. Y baja esa gun, bà jala antes de que acà haya un accidente. Tu sabe que soy un marcsman. Josè Villarin poncha donde pone el ojo. Tu has estado trabajando overtime y no le darìas ni a esa vending si estuvieras a 30 centimetros de ella.
Las escaleras del fire estaban abiertas de milagro. Durante años habìamos obligado a abrirlas a los directores de los hospitales de èsta à rea deprimida. Los cerraban con candado para que los pandilleros no entraran a robarse los x-ray.
Tenìa pocos segundos para richear el parking lot, antes de tener a la mitad del departamento encima mìo.
A pesar de haber sorprendido a Edgar cuando su compañero de patrol estaba en la maquina del cafè, sabÃa que no le tomarÃa más de 20 segundos ir a buscar a la agente Jenkins al basamento.
Tomé la primera SUV que encontré y desaparecà por el bulevar. LlevarÃa el camión a darle un poco de pintura. Debo comprarme de paso un poco de ropa. No se puede ir a visitar a pequeño Al Mantovani con una bata y el trasero al aire. A menos que seas una prostituta de la bay. Yo no soy una prostiuta de la bay.
Tip: Sin importarle que el pequeño Al era ya relativamente grande, y viva en una mansión gigante, la matrona de la familia, la legendaria señora Mantovani, aún deja las llaves de la casa debajo de la carpeta de la entrada.
-AGH AGH AGH I’ll spit it out, I’ll spit it dude I swear GLUB! GLUB!- No habÃa nada como un tratamiento hidráulico en el Vi Ci para Al.
Estaba comenzando a tomarle gusto cuando se dió por vencido. Mierda sà que tengo el corazón blando.

Saliendo de la casa de Al estoy estado de shock. Le habÃa hecho saborear tanta diarrea que dudo que hubiese dicho mentiras. Pero el Teniente Higgins? No podÃa ser el betraidor! Si llevaba 27 años en el departamento. “Es imposible. imposible mi hemano” digo en voz alta.
Un click en mi espalda.
-” ‘Never trust a gringo. Do not do it. Ever.’ Lo dijo mi granny”- dije mientras sentÃa una boca frÃa de revólver en la espalda.
-”You should have listened Houan. Really”. Era Higgins. Bastardo.
-” ‘No subestimes el espacio debajo de una drench coat’ ” le respondÃ.
-”Hahaha what the f uck does that shit mean, does it have something to do with that -
BANG
Creo que fallé. Lo estándar sérÃa haberle sacado más información. Ahora habÃa atravesado mi viejo drench coat con una bulleta y como si fuera poco, no tenÃa nada qué indagar. Soy un asshole mihemano.
Aunque qué demonios debÃa indagar? El mal en Miami tenÃa un nombre, el mismo de mi desgracia: Hank Mantovani. Patriarca del imperio de la mob Mantovani. Qué más debÃa hacer sino llenarle de bulletas hasta que quedara como un colador?.
KNOCK KNOCK
-”Who is this!?”
-”Doesn’t mater. I’m looking for Don Mantovani” dije
-”Go away, you f uck!”
No querÃa comenzar todo el pandemonio por un simple thug que no me dejaba entrar a la Mantovani mansion. Pero qué rayos. Igual el imbécil iba a morir. La puerta era blindada, pero hey! son los 90s, aún no se habÃa popularizado los holes blindados.
BANG BANG
Debió haberle penetrado la cortex inmediatamente, porque no dijo una palabra. Lo único que se escuchó fué el ruido del correteo de unos 20 thugs que llegaron en menos de lo que me demoré desfondando una ventana.
Great mi hemano.
SerÃa un trabajo sucio, pero mis dos automáticas lo hicieron en pocos segundos. Era increÃble lo mal equipada que estaba la mafia a puertas del siglo XXI.
CLAP CLAP CLAP CLAP
se escuchó en medio del silencio, habÃa alguien vivo aún?. Oh sÃ. Don Mantovani salió de entre la penumbra. DeberÃa haber adivinado que lo harÃa.
-”Good job, nicely done”
ParecÃa que disfrutara el preámbulo de su discurso, y el cómo me quedé congelado al ver su silueta imponente. Pero qué coñoh! yo querÃa exitar ya de todo éte asunto.
BANG una bala en la frente. Espero que no me estuviera a punto de decir que era mi daddy o algo asà todo trascendental, no sé si tu understand me broder. Eso pasa.

