La tercera parte es la vencida
En los múltiples cÃrculos cientÃficos e ingenieriles en los que me desenvuelvo, se ha criticado mucho la intención y el contenido de las dos partes anteriores (1) (2).
Las señoras de la Plaza de las Flores me dicen que faltó investigación en las consecuencias del cambio en el magnetismo terrestre, las personas de la peluquerÃa estuvieron todas de acuerdo en que Ricardo Arjona le harÃa falta al planeta, incluso algunas dijeron que era lindo y otros que sus letras eran muy profundas.
Los clientes de la panaderÃa dijeron que hoy en dÃa aún es posible criar niños sanos y fuertes a punta de aguapanela con pan y escuela pública y los peladitos con los que juego Halo en el chuzo de X Box del barrio, me recordaron que los ángeles de Evangelion no eran amanerados, al contrario, eran una partida de “gonogarbimbas” y pusieron en peligro la vida en la tierra.
En general se han rechazado mis informes por superficiales y malintencionados. Sólo quiero decir algo en mi favor, pueden acusarme de cualquier cosa, pero de fallas en mi método cientÃfico, jamás. Para elaborar estos artÃculos conté con la asesorÃa del señor que hace los casetes para promocionar las frutas en las carretas, lleno de conocimiento enciclopédico sobre el valor nutricional y medicinal de todas las frutas y hortalizas del trópico, de unos cuenteros de la Plaza de Lourdes y de mi nuevo mejor amigo el Internet. También leà un libro de Isaac Asimov que me prestó mi amigo Paulo y lo fusilé de la forma más baja posible, pero eso es secundario.
En resumen, todos los eventos descritos en este artÃculo son reales o lo serán en algún momento, la idea era mostrar que nadie es eterno en el mundo, ni siquiera el mundo mismo. Terminemos ya y vayamos todos juntos pero cada uno en su propia cama, a dormir un dulce sueño de esperanza para toda la humanidad.
Los hornos crematorios de Xenu
La segunda venida de Xenu es otro de los eventos catastróficos que deberemos enfrentar en un futuro (según la escala temporal de los expertos en el tema, será dentro de unas varias decenas de cuatrillones de años), pero ese no es el tema principal de este apartado, acá nos dedicaremos a los hornos crematorios usados por el simpático gobernante galáctico para solucionar el problema demográfico vaticinado en un artÃculo del Qué Paila de la época (hace un trillón de años, más o menos).Se trata de los volcanes terrestres.
En capÃtulos anteriores dijimos, ante la incredulidad de muchos que leyeron Viaje al Centro de la Tierra y vieron la pelÃcula, que gran parte del centro de la tierra es lÃquido, una sopa de roca muy caliente. Pues bien, los volcanes son los pitos de esa gran olla a presión en donde se cocinan muchas piedras y de vez en cuando lanzan cenizas y lava. A veces explotan y se llevan poblaciones enteras para que el Papa vaya y las visite generando buenas señales para los milenaristas. Otra vez tenemos que recurrir al cine para explicar mejor el punto. Una sola cosa: vean Dante’s Peak. Los volcanes deben ser masas gordas y puntudas. No aconsejamos esa pelÃcula con Tomy Lee Jones en donde aparecÃa un volcán bajo una ciudad porque carece de bases cientÃficas sólidas y porque, si no fuera por las cosas que se derriten, serÃa muy muy aburrida.
Por lo general, los volcanes tienen unas largas etapas de inactividad, especialmente diseñadas para que los inteligentes seres humanos puedan volver a construir casas en sus laderas o muy cerca de ellas. Para sobrevivir a la catástrofe créale siempre al loco que asegura lo inminente de la explosión, asà esta persona sea tradicionalmente alguien a quien usted nunca presta atención (sus papás, los papás de su esposa o su esposa, por ejemplo). En ninguna pelÃcula le creen al maniático que lo sabe todo y miren como terminan, usted cambie el paradigma: empaque sus cosas y admire desde lejos el espectáculo. Después de algún tiempo puede regresar a sus tierras para sembrar café (o por lo menos eso he oÃdo) si no las encuentra cercadas y apropiadas por el señor del fusil y el habladito golpeado. Recuerde aplicar todo lo que vio en la pelÃcula guÃa, excepto eso de regresar a rescatar a su abuelita terca y después subir a un bote en un lago ácido para cantar Row row row your boat gently down the street… mientras el piso se derrite. En la vida real esa jugada no tiene un desenlace feliz. No se roben los aparatos para medir la actividad volcánica ni los vandalicen, no sean tan ñeros.
Holocausto nuclear
Casi todo lo que acompaña a la palabra holocausto suele ser algo muy nefasto. Tal es el caso del holocausto nazi y el holocausto canÃbal, dos momentos tristes en la historia de la humanidad. Pues bien, algo aún más terrible que esas dos cosas juntas serÃa un holocausto nuclear. Y no se trata sólo de mucha sangre de mentiras, Salvo Basile rejuvenecido o un dictador demente masacrando gente, es mucho peor que eso, podrÃa ser la destrucción dolorosa del planeta entero. Pero eso sólo sucede en las pelÃculas de acción, gracias a que lo mejor de nuestra especie se encuentra a la cabeza de los estados más poderosos del mundo, dueños del arsenal nuclear capaz de generar esa enorme destrucción. Seguro saben que sólo un pequeño porcentaje de ese potencial serÃa suficiente para destruir el mundo, por eso no lo usarán sino para luchar contra los invasores extraterrestres, desviar asteroides y eventualmente para salvar a la humanidad de sus enemigos humanos. Los exitosos tratados de no proliferación nuclear han servido para evitar que los odiosos pueblos marginales del mundo puedan tener acceso a la energÃa nuclear y asà usarla para descargar su odio inconsciente hacia los pueblos libres del mundo.
Nosotros no podemos hacer mucho, sólo evitar los negocios ilegales con material radiactivo, no robar ojivas nucleares a los rusos ni entrar en el juego de los odios raciales. Sà usted es presidente de un paÃs con bombas atómicas, piénselo dos veces antes de oprimir ese botón. Hagan sus guerras para extender su poder inútil, para robarse el petróleo o lo que sea, pero dejen al planeta intacto.
Además, vea esa escena de Terminador II en la que Sarah Connor sueña con la explosión de la bomba para estar más familiarizado con la situación, como le digo, nada podemos hacer ante tanto poder.
“Machines of hate”
Las máquinas fueron construidas por el hombre pero son muchas las ocasiones en que escapan de su control y enloquecen. Como cuando el computador se reinicia sólo, los bombillos se funden, la leche se derrama o el celular se queda sin señal en medio de la ciudad y su novia/esposa no se puede comunicar con usted. Estos pequeños ejemplos son simples campanazos de alerta, pero cuando las máquinas se entrometan más y más en nuestras vidas y dejemos en sus manos tareas vitales para nuestra existencia, la cosa se verá muy fea para nosotros. Menos mal la tecnologÃa actual no permite que estos artefactos por sà mismos generen una tragedia, pero con la tecnologÃa de Intel y AMD que construyen procesadores cada vez más rápidos, de dos núcleos y 64 bits, y los nerdos que se ponen a programar cosas en ellos, las posibilidades de labrar nuestra propia destrucción se hacen cada vez mayores.

Ya me imagino yo a un procesador usando parte de su potencial para espiar nuestras vidas, grabarse las bobadas que decimos en el Messenger, mirar nuestras expresiones aleladas por las cámaras web, analizar el trasfondo de los juegos sin sentido que corremos en nuestros computadores para entender las cosas que nos motivan. Luego lo veo comunicándose por la red de banda ancha con los otros procesadores del mundo entero, analizando entre todos nuestra superficialidad y debilidad como especie dominante del planeta, planeando pacientemente la toma del poder y nuestra caÃda, aún cuando el computador está apagado o mucho más cuando está toda la noche bajando pelÃculas y música sin pagar derechos de autor. Nunca podremos ser conscientes de la enorme maldad que circula por los buses de datos a esa velocidad de megahertz tan alta, de las maquinaciones de los dobles núcleos del procesador, la aumentada inquinidad de los 64 bits, todo lo que pueden tramar los integrados sólo con la pila de la BIOS, en fin, no sé que hace usted tan tranquilo en frente de esa pantalla. Y ahora también usan la red eléctrica para transmitir datos, no hay derecho.
Los computadores saben terribles secretos, secretos que podrÃan poner en jaque a la humanidad entera. No quiero sonar como alguien demente que vio la Dama del Pantano completa, pero si lo que imagino es correcto y las pelÃculas no me han engañado, en algún momento se hará necesario deshacerse de cualquier forma de civilización y tecnologÃa si queremos salvarnos. Por ahora, debemos dejar siempre un botón de encendido/apagado lejos de la conciencia de la máquina, apagar los computadores por las noches desconectándoles los estabilizadores. Además, le aconsejo que no se ponga esos oÃdos biónicos o los ojos de visión infrarroja que le venden por Internet, mantenga su cuerpo libre de aditamentos tecnológicos ya que ello le facilita las cosas a las máquinas en su plan de conquista global. Mientras tanto úselas indiscriminadamente como ya está acostumbrado a hacer y teclee sus pensamientos sin control alguno en las diez ventanas de conversación que tiene abiertas.
Invasiones del mundo exterior
El traspatio de una sencilla casa norteamericana, la cima de una frÃa y oscura montaña, el parque en donde se duerme la modorra del alcohol barato o el lugar de campamento en compañÃa de la familia y las drogas sintéticas, son escenarios perfectos para vivir en carne propia una aventura espacial sin ser un multimillonario excéntrico que no tiene en qué gastar sus millones. Un sonido como de mosquito gigante, todas las luces de navidad de sus vecinos de mal gusto alrededor de un plato gigantesco giratorio, son signos que deben alertarlo sobre lo que se avecina: seres supra avanzados de otros planetas vinieron desde muy muy lejos para introducir una sonda a algún sencillo ser humano y usted ha sido el elegido. Seguro vinieron porque se aburrieron de no hacer nada allá en donde viven.
Muchos de los secuestrados (el término correcto es abducido) han narrado con toda claridad cómo los visitantes de otros planetas han usado su avanzada ciencia para saber cómo somos por dentro con sólo introducir sondas a nuestros compañeros terrÃcolas en medio del espacio exterior y después regresarlos sanos y salvos para que puedan contar la experiencia. Otros cuentan que el contacto es más espiritual que anal, lo que nos lleva a pensar que son varios los planetas supremamente avanzados que se interesan por la tierra y sus habitantes. Eso deberÃa hacernos sentir muy orgullosos.
El problema es que hayan averiguado nuestras debilidades intestinales para planear una invasión en el futuro, invasión en la que nada podremos hacer. Recordemos clásicos de invasiones extraterrestres para tener una idea más clara: La guerra de los mundos, el dÃa de la independencia, ET, Depredador, Alien, mi marciano favorito, las vacaciones de Alf y Space Jam, entre otras. Con esa información será suficiente hasta que publiquemos acá en Qué Paila la guÃa completa para reaccionar ante la invasión. Mantenga siempre activo su escepticismo e inconformismo y no se arroje a la adoración del primer monstruo con tentáculos que se auto proclame lÃder del mundo sólo porque es extraterrestre o porque dice tener la solución a todos los problemas.
Conclusiones aplausométricas sobre el final de los tiempos
*Faltan muchas más amenazas, somos de constitución débil y nuestra tecnologÃa no es tan avanzada como todos creen Además, existen cosas contra las que nada se puede hacer. Por ejemplo, las teorÃas sobre la formación del universo y las observaciones sobre su expansión, prevén también su eventual contracción o Big Crunch, regresar al huevo primigenio y comenzar de nuevo el jueguito. Y asà hasta el infinito y más allá, aunque puede que no sea asÃ. Otra cosa: la vida solo es posible por el intercambio de energÃa (o calor), cada vez que eso pasa la entropÃa del universo aumenta. El universo llegará a su entropÃa máxima y ya no será posible intercambiar energÃa y por lo tanto no habrá vida, ni movimiento ni transformaciones, nada de nada. A eso lo llaman muerte por el calor, como cuando los viejitos se mueren en verano pero peor porque nos incluye a todos. En fin, los expertos pueden decirlo mejor, yo lo dejo de ese tamaño, la cuestión es que por donde se mire estamos destinados a desaparecer, asà que no es algo que deba preocuparnos.
*No importa qué tantas cosas digan en la prensa, radio y televisión: los ángeles no existen. Sin embargo, por Internet me enteré de que mi ángel regente es Mélahel, el ángel de la curación. Si de verdad yo tuviera un ángel para mà sólo, serÃa severo, lo pondrÃa a pelear con los ángeles de otras personas, como si fuera un Digimon y cuando me aburriera de él lo venderÃa en una página de subastas. Aunque las cartas de los ángeles se parecen más a las de Yugi Oh.
*Sà los seres humanos no dejamos de ser tan ñeros en todos los niveles, nos extinguiremos muy pronto.
Eso era todo, espero que ahora cuando salgan a la calle tengan en cuenta lo vulnerables que son y piensen antes de orinar a ese árbol, patear esos perros que se aparean o contaminar las aguas de los rÃos con sus orines. Tenga en cuenta las demás advertencias, las hicimos pensando en usted, porque cada uno de ustedes es tan importante para nosotros como cada electrón que se estrella contra su pantalla. Hasta el próximo cataclismo.

