Un equipo completo de espías al servicio del mal se internó en las siempre bien custodiadas oficinas de una famosa productora norteamericana de cine y robó el libreto de la que podría ser la peor película de la historia, después de las dos partes de Rápido y Furioso.
Una primera lectura al valioso documento muestra que habrá muchas mujeres, carros de turismo modificados, robos y peligrosas carreras de autos manejados por incorregibles pero simpáticos tipejos. Una segunda lectura no revela nada nuevo, en efecto, mujeres, carreras y autos veloces. Tramas obvias y poco creativas, personajes plásticos e irreales, mucha rebeldía, todo lo que un buen espectador buscaría de una película para el viernes santo. ¿Quién no se ha imaginado acaso que le pone propulsores de nitrógeno líquido a su Mazda 323 Coupé llanta ancha para andar a toda velocidad por la ciudad? ¿A quién no le ha pasado que la muchacha por años indiferente comienza a ver con buenos ojos que hayas cambiado el programa de inyección de tu carro y ahora insiste en que eres el amor de su vida?
Como nos dimos cuenta de que esta película tocaba sensibles temas del diario vivir, decidimos interceptar el libreto y publicarlo sin modificaciones, antes que la magia absurda de la pantalla grande y el Dolby Digital Surround Sound conviertan esta noble caricatura de la humanidad en un hueso lleno de chirridos de llantas y hip hop gaminoso cantado en japonés.
Aquí va:
1. EXT. UNA FRÍA Y LUMINOSA CALLE EN LA NOCHE.
El familiar neón se proyecta sobre el pavimento proveniente del chasis de un lujoso auto de calle. Los spoilers y la pintura sicodélica deben hacer pensar al espectador que se encuentra a punto de jugar Need For Speed Underground y que su procesador se recalentará de un momento a otro.

Uno tras otro los demás carros entran en el cuadro. La tensión del momento recuerda el inicio de una carrera de Karts, de esas en la que uno sabe con certeza que estrellará a alguno de sus amigos o resultará con las costillas laceradas y los tejidos blandos adoloridos por seis meses o más, el tiempo suficiente para curar el orgullo herido. A ellos eso los tiene sin cuidado, ellos no sienten la tensión. Estos tipos son de aquellos que suelen abusar de su suerte. Además, no tienen de qué preocuparse: son los protagonistas y esta es una película que consiente a sus protagonistas.
La cámara pasea veloz por los carros dispuestos en la línea de partida, mientras coquetea de cerca con las sensuales mujeres ubicadas a lado y lado de la calle. Cada corredor tiene dos mujeres a su disposición y podrá tener todas las que quiera después de ganar la carrera y el respeto del resto de competidores.
Una bandera verde señala la partida, hip hop de fondo para amenizar la arriesgada maniobra (You punkasses you’s a harlot/ Scarlet, like Hester Primm/ My new motto is test the chin/ With the head that’s hollow and kinda shallow/ It gets real deep like/ Melanin and skin to bone marrow/ See brothers want to get real/ And niggas want to fell caps peel from the hot steel/ What the deal/ Is this for real?) No importa entenderlo, se sabe que es hip hop y con eso basta. Las ruedas agarran al suelo con toda la fuerza del caucho mientras los motores las ponen en movimiento. El tradicional sonido y el olor de la velocidad. Flash Back
CORTA A:
2. INT. LA SILLA DE UN AVIÓN
El protagonista, típico tontico tumba-locas norteamericano, abre los ojos en medio de un vuelo de pasajeros. Esta sentado en la silla que da al corredor. Levanta la mirada, aún perdida y somnolienta. Todo fue una alucinación. Suspira profundamente y piensa que las carreras de autos ya terminaron para él. Ahora viaja a un país más civilizado, en donde el hip hop no puede existir porque la religión lo prohíbe y los carros son usados para desplazarse de un lado a otro con seguridad, no para cometer suicidio a altas velocidades: Japón, en donde los ancianos todavía sirven para algo.
CORTA A:
3. EXT. SALIDA DEL AEROPUERTO INTERNACIONAL DE TOKIO
Un sujeto oriental con el cabello cortado al estilo Nick Carter sujeta un letrero con el apellido del protagonista, él lo reconoce. Sabe su propio apellido desde que tenía 12 años, gracias al inmejorable sistema educativo norteamericano. Se acerca al oriental.
(En Inglés con acento parecido al colombiano)
Hola, tú debes ser Ron. Te estábamos esperando.
(Tratando de tramar dice la única palabra que sabe de japonés)
Arigato
La palabra No es Oliver_Aton, como todos pensaban
Está bien, vamos
Ron trabajará en un restaurante, trata de romper el hielo preguntando al respecto.
¿Y cómo están las ventas de pez crudo?SUJETO ORIENTAL…, etc.
Sólo vendemos hamburguesas
Ron guarda silencio, no quiere importunar más con sus sandeces. Igual, todos quieren al turista norteamericano, él no quiere hacer que eso cambie.
(Viendo que la caminata se prolonga más de la cuenta, pregunta preocupado)
¿Vamos a tomar un Taxi?SUJETO…, etc.
No, algo mucho mejor que eso.
Si se tiene en cuenta que en Japón no hay Taxis Chevette, Ron no entiende qué podría ser mejor que un taxi en ese momento.
(Sorprendido, mira al frente y se queda sin palabras)SUJETO…, etc.
Le tienes miedo a la velocidad, muchachito
Frente a él se encuentra una de las máquinas mejor engalladas que ha visto en su vida y de su interior proviene una música que no logra entender en absoluto. Es hip hop, lo sabe, pero ahora lo entiende mucho menos que antes, por lo menos antes sabía que todas las palabras que oía eran del inglés. Ahora no podía decirlo con certeza, pero de un momento a otro lo entendió todo. Le habían mentido. El hip hop si existe en Japón, de hecho existe en todos los rincones del mundo y en todos los idiomas imaginables. No puedes detener a La Familia, ni siquiera con barreras idiomáticas.
CORTA A:
4. INT. EL CARRO DEL SUJETO.
La palanca de cambios mecánica, radio MP3, medidor de velocidad con displays rojos que suena cuando se pasa de 80Km/h, desactivable a voluntad. Era otro de sus sueños alocados de velocidad, como cuando vio los premios MTV asiáticos y creyó que el mundo giraba al revés y los orientales querían ser como los gringos.
Ron cierra los ojos.
CORTA A:
5. EXT. UNA CALLE MUY CERCANA AL AEROPUERTO
El auto arranca, ruge el motor y chillan los neumáticos. Vemos las luces traseras alejarse del plano principal. La cámara se inclina un poco para mostrar las marcas que las llantas dejaron en el pavimento.
¿Continuará?…. De pronto no, igual ya deben saber cómo termina.
I came to enhance tracks/ Uplift macs/ Leave lines cause when I walk then/ I’ll walk on a path/ A feline who spits rhymes/ Causing catastrophes/ End up catatonic you half-assed MC’s./ Fetishit yo’ know I’m serious.

